Agosto es cuando media industria del polígono para una o dos semanas, y es la mejor ventana del año para hacer en una nave lo que durante el resto del año no se puede hacer: fregar de pared a pared con la planta vacía. Aprovechamos para explicar la duda que más nos plantean los jefes de planta.
Barredora y fregadora no son lo mismo ni sirven para lo mismo. Muchas naves compran una y siguen teniendo el problema que la otra resolvía.
Qué hace cada una
La barredora recoge suciedad seca y suelta: polvo, arena, restos de cartón, film, flejes, virutas, hojas. Lleva cepillos laterales que arrastran hacia el centro, un cepillo central que empuja al depósito y un filtro que retiene el polvo fino para no dispersarlo. Trabaja en seco.
La fregadora aplica agua con detergente, cepilla y aspira el agua sucia en la misma pasada, dejando el suelo prácticamente seco detrás. Quita lo que está pegado: marcas de rueda, huellas, grasa ligera, suciedad incrustada en el poro del hormigón.
La regla, sin más: si al pasar la mano el suelo deja polvo, es barredora. Si al pasar la mano el suelo está adherido y no sale, es fregadora.
Y en la mayoría de las naves la respuesta correcta es las dos, en ese orden. Fregar sin barrer antes convierte el polvo en barro y satura los cepillos en cinco minutos.
Rendimientos reales
Los números que manejamos en la comarca, con máquina de conductor y suelo despejado:
| Máquina | Rendimiento aproximado |
|---|---|
| Barredora en nave o patio despejado | 600 m²/h |
| Fregadora de conductor en nave diáfana | 400 m²/h |
| Fregadora en zona con estanterías y pilares | 250-300 m²/h |
| Fregona y cubo en zona de tránsito | 80-120 m²/h |
Esa última línea es la que explica por qué la máquina no es un capricho. Una nave de 2.000 m² se friega con máquina en cinco horas largas; a fregona, serían más de veinte y con peor resultado, porque la fregona reparte el agua sucia en vez de retirarla.
El suelo manda
Hormigón fratasado. Lo más común en naves de la fase antigua del polígono. Poroso, absorbe grasa y aceite. Fregadora con cepillo de disco y detergente alcalino. Si hay mucha grasa, desengrasante y agua caliente.
Hormigón pulido o con tratamiento superficial. Aguanta bien, pero no admite ácidos ni cepillos demasiado agresivos. Detergente neutro y cepillo blando.
Resina epoxi. Es la que más se estropea con un mal criterio. Nada de ácido, nada de cepillo duro y nada de agua muy caliente. Detergente neutro o ligeramente alcalino, cepillo blando y aclarado. Si la resina está descascarillada, hay que avisar antes de fregar para no arrastrar la capa suelta.
Suelo con junta de dilatación o rejilla. Cuidado con la fregadora: la boquilla de aspiración pierde succión al pasar por la junta y deja rastro de agua. Se resuelve cambiando el sentido de las pasadas.
Lo que casi nadie tiene en cuenta
Las estanterías. La barredora no llega bajo el primer nivel. Hay que rematar con aspiración industrial de manguera o cepillo, y eso son horas que deben estar en el presupuesto. Si no las ves reflejadas, no se van a hacer.
El polvo en altura. En naves con producción de partícula, el polvo se deposita en los niveles superiores de estantería y en las estructuras. Se limpia con pértiga de aspiración, en parada programada, nunca con la operativa activa.
El agua sucia. No va al imbornal de pluviales. La fregadora la aspira y se vierte donde corresponda. Si alguien te friega la nave a manguera y deja que baje por la rejilla, no está limpiando: está creando un problema ambiental que lleva tu nombre en el registro.
El muelle y el patio. Es donde más marca queda: rueda de tractora, aceite hidráulico, arrastre de la calle. Va con barredora habitualmente y con hidrolimpieza de agua caliente dos o tres veces al año.
Frecuencias que funcionan
Para una nave de tamaño medio con almacén y algo de producción:
- Barrido mecánico de pasillos de tránsito: semanal.
- Fregado de zonas de trabajo y calles principales: semanal o quincenal.
- Fregado completo de pared a pared: mensual, o aprovechando parada.
- Muelle y patio con barredora: quincenal.
- Hidrolimpieza de muelle y manchas: trimestral.
- Vestuarios, aseos y comedor: diario. Esto no se negocia; es lo que más se queja la plantilla.
Qué cuesta
Una nave de 2.000 m² con fregado mecánico semanal, vestuarios a diario y oficina tres días por semana se mueve entre 400 y 700 euros al mes. La hora suelta va de 16 a 21 euros más IVA, y el turno de madrugada se paga en el tramo alto.
Nuestra maquinaria es propia, no alquilada, así que el coste de máquina no aparece como línea aparte ni depende de que haya disponibilidad esa semana. Lo que sí se presupuesta fuera del mantenimiento son los trabajos especiales: hidrolimpieza general, altura y tratamiento de suelo.
Si quieres saber qué necesita la tuya, vamos a verla y en dos días laborables tienes el presupuesto cerrado. El detalle del servicio está en limpieza de naves industriales y el planteamiento por sector, en industria y fábricas.